Gogoratzen nauzuenetan

Geurea

Idazlea/Escritora: Eva Campo Müller

Ilustratzailea/Ilustradora: Karmen S. Campo

Agotada, menudo día.

Llaves al cenicero, sobre el aparador de la entrada. Me desplomo en la silla de la cocina, y taza de té. Silencio, montoncito de correo.

Factura. Banco, factura, publicidad del BM, banco. Postal.

«Ahora los ojos ya sólo me los pinto con la mirada de nuestras abuelas, y la boca con la voz de mis hermanas. A la mañana me calzo los senderos de todas las niñas y me anudo a la cintura los bailes de nuestras compañeras. Y camino con un millón de pasos a mi lado por las aceras».

Es de Martina. Mi amiga.

Sin firma. Pero sin falta.

Aunque viva a dos calles de aquí, sigue enviándome notas. Cualquier día, por tierra, mar o aire y porque sí. Cuando el viento le sopla. Y el del Cantábrico, sopla fuerte.

Ella no olvida, con lo jovencita que es. Me lo recuerda, desde hace ya casi tres años.

Una vez se apuntó a clases de euskera. Allí aprendió que en el idioma escriben «nuestra madre» o «nuestra casa», que lo que en otras lenguas es lo mío, aquí es lo nuestro.

Después de aquella clase, me dijo que mi coraje era el de todas. Me dijo que ya era hora, que ya era hora.

Y me acompañó a hacer los papeles.

Desde entonces no me deja, me mete papelitos en el carro de la compra, me graba mensajes en el contestador, me hace dibujos en el cristal del coche.

Son relatos donde nuestra fuerza es la de todas.